Mi Amada Giselle

          Nuestro Encuento 

            

 

   http://facundo25.blogspot.es/img/241_large.gif

 

  Mi Giselle... No puedo tomar noción de la dimensión de tiempo que nos ha separado. En mi memoria confusa solo imagino el instante en el que fuí libre, y sentí mi esencia desocupada de problemas y males, con el maravilloso momento de conocerte. A pesar de que los dos acontecimientos hayan sido reales, yo solamente recuerdo nuestro encuentro, pero puedo reconocer lo que sentí a penas llegué a tu vida, y cuando tú llegaste a mi corazón, en un transcurso de tiempo tan corto.

 Siempre quise visualizar en mi mente el recuerdo de cuando fui anciano, y sentí el dolor final. Me imaginé en un suntuoso lugar a la luz de la vela, con un niño cerca, damas y caballeros alrededor. Todo tan triste, como tan pacifico me parece haber vivido durante siglos. Me pregunto si habré experimentado temor, confusión, o quizás solo me desorienté en un sueño extravagante. Tengo la costumbre de pensarme descalzo andando por un pasillo real, sin importarme quien va, quien viene, únicamente divagando dentro de un sueño eterno de tranquilidad. Tantos días, tantos meses, tantos años... para saber de tu existencia. Y sin pensar que cuando era niño, tus años eran inalcansables e impensados para mí. Y en tu infancia, quizás sabías de mi existencia en un tiempo remoto, que te perecería increíble casi imaginarlo. 

 Sin tomar la cuenta del tiempo que pasó, ni sabiendo de que manera llegué a tí, sentí la sensación de amar. Desperté rápidamente después de sentir tu nombre. Inmediatamente supe de tu maravillosa persona, y sentí como mi consciencia se interesó en tí. Algo de mí, me indicaba que tenía que conocerte. A pesar de eso, no me apresuré, ni imaginé nuestro encuentro. Fascinado por mi personalidad, me vestí de azul, y empecé a escuchar el ruido que hacían mis zapatos al caminar. Mas bien sorprendido, leí tu carta. Fue tan sincera, dulce, y expresiva. Me habías encantado sin haberte visto con mis propios ojos, pero sabía cuanta belleza, bondad y respeto guardabas por mí. Cada frase escrita transportaba tu alegría a mi alma. Me había encantado tu manera de expresar la combinación de tu honesta admiración y respeto hacia mí                   http://facundo25.blogspot.es/img/letterm.jpg  

 Respondí a tu carta tan fluidamente, sin ninguna duda, ni mucho menos incomodidad. Me sentía guiado por el sentir de mi alma. Y siempre recuerdo que te escribí sobre una futura "Inesperada Visita", esa frase era el significado de mi genuino anhelo de conocerte y experimentar una bella amistad. Cuando te ví por primera vez, pude comprobar porque inconscientemente te buscaba. Había concretado un hermoso sentimiento en mi corazon, digno de ser cuidado como al mas valioso tesoro.

 No valió de nada imponerme la discreción y el dominio en mi, porque ya me había cautivado tu persona. Esos ojos que no sabían mirarme, pero sabían expresarme alegría, me habían encantado. Y disfruté a pleno de nuestras cartas, pensando siempre en el gran respeto y admiración que me brindabas. Esa misma noche, con el corazón súbitamente enamorado, mi inconsciente te ha llamado. Nos encontramos casi en otro mundo, donde yo pertenecí, donde quería confesarte que había mas que gracia entre nosotros. Te guié por un lugar desconocido hacia mis honorables sentimientos, hacia lo mas profundo de mi ser, lo mas sincero y genuino de mí. Allí dejé que vieras mi real personalidad y que conozcas mi noble corazon. Aunque no me veías, era un sueño de amor, en el que todo te lo dije sin que me escucharas. Tenía el impulso de enamorarte, dándote a conocer lo mas bello que sentía, era el amor que había nacido en mí por tí. Te hubiera llevado a donde sea, o hubiera ido a cualquier lugar, pero siempre juntos. Porque no sabes que mi alma se hizo dependiente de la tuya de amarte así.  

 

 

                http://facundo25.blogspot.es/img/LETTRE-D-AMOUR.gif

 Pasaron días, pero no tuve tristes pensamientos, temores, ni inseguridad. Amándote fui feliz. En cada dedicación que me diste me hallé comprendido y querido. Nunca pensé que podría ser penoso que no me amaras como yo lo estaba haciendo, es que no tuve momento de pensarlo, o es que acaso me sentí tan conmovido, que no pude reparar en cuestionarme lo que podría pasar. Sin detenerme a meditarlo, iba recibiendo un sentimiento leal de tu parte, y lleno de respeto. Podía intuir que correspondías a mi amor noble con tu simpatía y preciosa sinceridad. En ese instante, solo pensaba que muy pronto volvería a escribirte y que no me dejarías sin verte. Me imaginaba que me propondrías disfrutar de un mes de mi amistad para acompañarte. Estaba entusiasmado con ese acontecimiento irrealizable, hasta el momento. Tenía pensado decirte que mucho congeniaba con tu persona y cuanto te apreciaba en tan corto tiempo. Y si comprobaba que tu corazón latía igual que el mío y por el mismo motivo, por el único de amarnos. Te iba a decir mi sinceridad con urgencia, pero con discreción también. Solamente debía ser paciente y esperar el momento indicado para que dejaramos fluir nuestro amor, hasta que se abrazara en un beso que jamás olvidaría. Era imposible para mi pensar en un momento tan maravilloso, me parecía tan único como inalcanzable, y eso no me permitía imaginar mas, ya que no podía inventar nada para definirlo.

 Tan inesperadamente solicitaste mi presencia para decirme algo. No se porqué, yo ya sabía lo que querías decirme. Quizás por la simpatía y la cordialidad que me habías dedicado, pero mas que eso pienso que lo sabía porque yo estaba colmado de seguridad. Interiormente, tenía la sensación de que nuestra amistad prosperaría y que sería muy duradera. Que la felicidad se sumaría siempre entre nosotros. Mas allá de lo que pensaba, en esa madrugada, fue la primera vez que te ví algo preocupada. Recuerdo como te abrazaba y mirabas mi retrato, pero mi conversación te distraía y estabas muy a gusto conmigo. Intenté ocultar mi amor por tí, porque cuando lo supieras, quería sentirte segura de que te era totalmente sincero. Ignoro si sabías mi hermoso secreto, pero sé que siempre me creíste, eso fue una dicha para mí. Yo sentía que no podía alejarme de tí, ya ni un momento. Tan buen momento pasamos juntos, y hasta tan tarde conversabamos. Te amaba de corazón, y por ese motivo, temía mucho a que pusieras distancia entre los dos, por ser tan imperativo e importante, por ser de tan alta nobleza. Tú sentías vergüenza por el lugar en donde me hallabas, y por mas cosas. Pero a mí, nada me importaba, me sentía cómodo, y mas si tú estabas. Te adoraba, y eso era todo. Mi sentir cubría y sobresalía de todo lo demás. A pesar del control que ponías por dicha situación, me permitíste ser independiente, y que yo dejara salir lo que mas necesitaba, darte mia amor, eso me llevaba a darte mi plena dedicación y ayuda.

 En nuestra segunda conversación a solas, ya estabamos tan juntos. Me decías que me querías, y que te era muy agradable. Por dentro sabía que me querías bastante, y yo era feliz de sentirme tan seguro. Siempre te tenía entre mis brazos, y no sé que te inventaba para que tanto durara nuestra conversación.

 

 

               http://facundo25.blogspot.es/img/kmgbp5cr.gif

 Recuerdo lo cómodo que estaba vistiendo con una chaqueta de color azul o durazno, una blusa de mangas abultadas, ajustadas con cintas rojas, y un pañuelo de encaje blanco. Me parecía que te encantaría, y sé que eso era cierto. Pero yo tenía mis cosas, como tú. Me empezaba a dar vergüenza vestir así. Porque amando a una mujer actual y bella, me parecía ridiculo seguir con esa vestimenta. Me costaba abandonarla, pero estaba decidido a dejarla por amarte a tí. Comencé usando un saco común, hasta que el calor me obligó a habituarme mas rápido de lo que había pensado. Pero en realidad, solamente pensaba en tí, y quería lo mejor para nosotros. Mis cartas hacía tí, estaban llenas de gran sentimiento, y de un terrible anhelo de estar mas juntos. Siempre tenía una respuesta a tus preguntas, y estaba dispuesto a ofrecerte mas de mí. Era una eterna correspondencia de amor, y es que en verdad lo sentíamos, por ese motivo, era involuntario demostrarnos cuanto sentíamos. Mi enamoramiento era tan genuino, hacía que mi amor fuera tan puro como sincero, tan intenso como maravilloso. Yo sabía que había mucho mas que un gusto, y una agradable compañía. Y sin prestar mucha atención a lo que me estaba pasando, entendí enseguida a mi corazón. Demostrándote cada vez mas de mí, hice lo que mi sentir suplicaba a mi alma, a mi persona entera.

 Muy enamorado, volví a conversar contigo. Nuestro amor, hacía que todo fuera tan romántico. Sabía que mi lugar, era a tu lado. Era lo que necesitaba, y lo que hacía que te sintiera mas a gusto, y cariñosamente dulce conmigo. Abrazándote, sentía alegría en mi alma, y todo el amor mas sublime en mi corazón. Tenía tanto para darte de mí. Sentirte cerca, era la única compañía deseada. Y al estar juntos, sentí como mi amor se desbordaba hacia tu alma, intentando que comprendieras que te amaba sinceramente, sin tener qu pronunciar alguna palabra declarándote lo que sentía. Tuve la intención, de que a tí te sucediera algo parecido que a mí. Pude percibir, que correspondías a mis sentimientos, porque me dabas por completo tu atención, y eras tan tiernamente sincera conmigo. Tocar tu piel, era la caricia mas suave y preciosa. Tu encanto me envolvía en un aire tan dulce y apasionado. Sentía la sensación de que salía de mí todo mi amor, expresado en mis caricias, para influír en toda tu persona. En el silencio de la noche, solo tu voz susurraba, parecía la melodía del amor sonar en mis oídos. Era tan suave como acariciante, hacía que sintiera tus sentimientos recorriendo por todo mi ser, haciéndome conocer el placer de estar juntos. Yo te acompañaba, y tú también a mí. Era fiel a tí, tu lo mismo conmigo. En realidad, te adoraba... y tú de la misma forma que yo. No hubo nunca algo mas compatible que nuestra pareja, siempre fuimos el uno para el otro. Nos llevabamos de una manera extraordinaria. Y eso hace que extrañe aún mas los días de Verano. Deseo fervientemente que se repitan mas de mil veces, los momentos que estamos los dos, y que puedodescargar mi sincero amor en tu sensible y dócil alma, yo te quiero, y nunca tuve dudas de amarte, ni jamas dudé de tus sentimientos verdaderos hacia mí. Siempre habrá fidelidad de sentir entre nosotros.         

 

                 http://facundo25.blogspot.es/img/ivxyad28.gif

 

 Me gustaría tenerte entre mis brazos, y acariciar tus cabellos tan suaves y dorados. Hay tiempos de estar cerca y lejos tuyo, eso me deja tan vacío, pero con gran necesidad de estar a tu lado. Cuando sé que me extrañas y sufrís por amarme, siento fuerte ansiedad de demostrarte cuanto te amo, para que seas feliz, para que despiertes de esa pesadilla que hace tanto que no existe, y mas que todo, para que entres en la maravillosa realidad de que solamente siento el amor mas dulce por tí. Mis deseos inagotables de estar contigo, jamás se desvanecieron. Yo necesito tu amor, siempre será así. No sabes la felicidad que siento cuando puedo acompañarte, y tengo la posibilidad de entregarte todo mi amor y protección. Sos mi pequeña, la que cultiva en mi corazon el sentimiento mas bello, y por la que quiero vivir para darle todo lo que necesite de mí. Mi amor, debes saber que en todo momento te estoy amando. Como sea, tendrás por siempre mis abrazos, mis caricias, mis dedicaciones, y mucho mas, todo mi amor... para tí... mi hermosa y única Giselle...                               

 

 

   Tu Louis

 

            

Enrique III de Francia

http://facundo25.blogspot.es/img/welcomin.jpg

 Enrique III de Francia fue uno de los hijos de Enrique II y de Catalina María Rómola de Medicis. Nació el 19 de Septiembre de 1551 en Fontainebleu. En un principio se lo bautizó con el nombre Eduardo Alejandro, éste nombre fue cambiado por Enrique cuando lo confirmaron el 17 de Marzo de 1564. Primeramente llevó el título de Duque de Angulema.

 En su infancia era delicado de salud. Tenía un temperamento sensible y débil. Entre la corte notaba los desprecios que su padre, el Rey, le hacía a su madre por estar enamorado de Diana de Poitiers. El cariño por su hermana Margarita (Reina Margot) era extremo. Se pensaba que tenían un amor incestuoso, pero jamás fue esto comprobado. Ya adulto, Enrique III discutía con su hermana, y a veces la humillaba llamándola "meretriz".

 

http://facundo25.blogspot.es/img/enriqueIII.jpg 

Enrique III a sus 20 años

 

 En 1560 murió su hermano, el Rey Francisco II, y a éste le sucede Carlos IX, otro de sus hermanos. Enrique se convirtió en el Duque de Orleans. En 1566, toma el título de Duque de Anjou.

 Frecuentemente, el trono polaco era ocupado por extranjeros que los nobles elegían. Enrique había sido escogido para ser el Rey de Polonia. Partió de Francia hacia Polonia el 28 de Febrero de 1573. Y también tomó el título de Gran Duque de Lituania.

 Fue coronado en Polonia poco tiempo después de llegar al país, el 12 de Febrero de 1574. Originalmente habia llegado a esta nación extranjera el 24 de Enero de 1574. Lo llamaban Henryk Walezy. El Rey se encontraba totalmente descontento con su deber, pero la obligación era mas fuerte que todo, y ese deber pertenecía al reino polaco.

 En aquellos tiempos, su hermano Carlos IX de Francia, encontraba a su gente luchando entre ellos mismos por problemas religiosos, las guerras entre los católicos y hugonotes eran sucesivas. Ya en 1572, cuando Enrique de Navarra se casó con Margarita de Valois obligadamente para reconciliar a los católicos con los hugonotes, se había armado una gran pelea entre la gente, por estaban en desacuerdo.

 Enrique de Navarra era el primo del Rey, hijo de la Reina de Navarra, Doña Juana D´Albret y de Antonio de Borbón. Había estado combatiendo en el bando hugonote e la tercera guerra religiosa francesa. A la semana de este acontecimiento los fervorosos católicos se levantaron en contra de los hugonotes. También Catalina de Medicis y Carlos IX, habían dado la orden de terminar a los hugonotes para calmar a los católicos. El 24 de Agosto, los nobles protestantes fueron retirados del Palacio del Louvre y fueron masacrados, con la excepción de Enrique de Navarra y del Principe de Condé. A esto se lo llamó "La Matanza de San Bartolomé".

 El Rey Carlos IX se encontraría muy pronto con la muerte en medio de convulsiones. Mientras sangraba en exceso, delirio atroz. Estaba aterrorizado y torturado al escuchar tantos suplicios y dolores de aquella gente que él mismo había ordenado extinguir. Tenía 24 años y estaba terriblemente enfermo, la fiebre alta no cesaba, y el delirio continuaba. Era un hombre delicado y sensible. Murió el 30 de Mayo de 1574. Después de su muerte, los doctores descubrieron que fue a causa de una neumonía tuberculosa.

 El Rey de Polonia, Enrique, que muy poco quería continuar en Polonia, a penas supo que su hermano había muerto, quiso volverse a Francia. Sin dudarlo, huyó de Polonia el 18 de Junio de 1574, a traves de Venecia. Logró llegar a su país natal el 6 de Septiembre. Su madre, Catalina de medicis, fue la Regente hasta que él fue coronado el 13 de Febrero de 1575 en Reims por Luis de lorena, Cardenal de Guisa.

 Enrique tenía una personalidad aún mas sensible y especial que su antecesor, y no lo ayudaría en su reinado. Se hizo notorio esto desde el día de su coronación. El nuevo Rey había comentado que la corona lo molestaba y y le hacía daño a su cabeza. Ésta se le había resbalado casi dos veces. En aquel tiempo, los franceses pensaron que eso indicaba que no reinaría correctamente.

 El 15 de Febrero de 1575 se casó con Luisa de Lorena-Vaudemont, ya que su original prometida, Maria de Cleves, había muerto mientras Enrique volvía de Polonia. De ésta manera se olvidó la posibilidad de casarlo con Elizabeth I de Inglaterra, ya que a él no le agradaba y destacaba constantemente que no era católica.

                             

                                  http://facundo25.blogspot.es/img/image-2555.jpg   

                                      Luisa de Lorena-Vaudemont

 

 Lo primero que hizo el Rey fue firmar el Edicto de Beaulieu, ésto concedía el derecho de ser admitidos en los empleos públicos, practicar su culto públicamente menos en París, tener representación en los parlamentos, y otros beneficios. Los catolicos que querían impedir la libertad de culto para los protestantes, se encontraban sumamente enojados. Se unieron y formaron la Santa Unión Católica, llamada la Santa Liga, que utilizarían para protegerse y para luchar. Se designó como jefe a Enrique I, Duque de Guisa, quien finalmente fue apodado como "El Acuchillado". Este partido católico aseguraba que: "Los principes, señores, gentilhombres y todos los asociados juraron retener al Santo Servicio de Dios según la forma de la Santa Madre Iglesia Católica, conservar al Rey Enrique III con el máximo esplendor y autoridad, y proceder contra quienes persiguiesen esta unión sin excepción". A pesar de estos juramentos, Enrique de Guisa, comenzó la campaña sin promover al Rey, intentando dejarlo de lado y en inferioridad. Deseaba llegar a la corona, acusaba al Rey entre muchas cosas de ser cómplice de encubrimientos de hugonotes y trataba de poner a la vista las depravadas costumbres de Enrique III, o tal vez, él mismo haya comenzado con la tradición de que el Rey era homosexual.

 

                                     http://facundo25.blogspot.es/img/Henri_Duc_de_Guise.jpg

                                                Enrique de Guisa

 

 El Rey era esteril, y que esta era el motivo por el cual no tenía hijos, tenía sus supuestos amantes que eran sus favoritos. Éste círculo de jóvenes que lo rodeaban, se lo llamaba "Les Mignons" (Los Bonitos Reales). Aunque también tuvo dos amantes que se conocieron publicamente Renee de Chateauneuf y la Princesa de Conde, se dijo que la última fue su gran amor.

 El Rey era agraciado fisicamente, pero tenía un aire afeminado. Solía mandar a hacerse corsé como los de su esposa para afinar aún mas su cintura, según se decía. Estaba fascinado por los perfumes, las joyas y las sedas. No había quien no notara expresamente su presencia a traves de su perfume. A lo largo de su vida, se lo vio varias veces al lado de hombres, y según se decía que vestidos de mujer en París.

 Visitaba una órden de flagelantes todos los Viernes, hacía esto para que pensaran que se arrepentía de sus pecados también, aunque nunca cesaron sus vicios según parecía.

 A menudo oranizaba un espectáculo y entretenimiento caballeresco que consistía en una lucha entre dos bandos de caballeros armados que aparentaban combatir en un cercado bajo el arbitraje de uno o varios caballeros experimentados. De esta manera, los caballeros acreditaban el manejo y uso de sus armas. A éste entretenimiento se lo llamaba "Torneo". Pero los caballeros no dejaban de tratar de llamar la atención del Rey, ya que varios querían conseguir el famoso título de Favorito Real. Entre ellos se asesinaban para lograr tener el favor del Rey, y hasta a veces, algunos intentaban matar al mismo monarca.

 

              http://facundo25.blogspot.es/img/welcomin.jpg 

                                                    Enrique III en una bienvenida

 

 Enrique III no estaba en condiciones de conducir el país con los problemas que habían en ese momento. Cuando comenzó a sentir el peligro, y notó la extrema violencia entre católicos y hugonotes, decidió reanudar las guerras contra éstos últimos. Pero en 1576, los Estados Generales que se reunieron en Blois, no le permitieron llevar a cabo su desición, porque para eso necesitaba dinero, y se lo habían negado porque aseguraban que lo gastaría en sus malos habitos y en sus amantes.

 Los estados Generales atentaban contra la libertad de los hugonotes, contra la autoridad del Rey, y pedían el reestablecimiento de la unidad religiosa. Todo esto estaba bajo la influencia de Enrique de Guisa y su hermano, el Cardenal de Guisa. Éste último era el mismo que había coronado al propio Rey.

 Enrique III rechazó las ideas políticas de los Estados Generales, y decidió tomar el catolicismo de una manera extrema y directa. Firmó la Liga y se declaró su jefe, de esta forma quería alejar a los Guisa. Declararía la guerra a los calvinistas. Se decidió la represión de culto reformado. Esto significaba la guerra, pero requería dinero que el Rey no tenía, no podría llevar a cabo sus desiciones.

 En 1577, la Paz de Bergerac terminó con las hostilidades temporalmente, depués los hugonotes perdieron algunas de sus libertades por el Edicto de Poitiers.

 La corte del Rey se encontraba descontrolada. Los asesinatos se cometían incesantemente. Cada príncipe tenía su asesino a sueldo.

 

       http://facundo25.blogspot.es/img/printhenriIII.jpg

 

 Los favoritos mas famosos del Rey fueron Anne de Joyeuse y el Duque de Epernon.

 Enrique III arregló el casamiento de Anne de Joyeuse con su cuñada, Margarita de Lorena-Vaudemont el 18 de Julio de 1581. El Rey les regaló 300.000 escudos. Anne de Joyeuse recibió el título de Almirante de Francia el 1 de Junio de 1582, Caballero de la Orden del Espíritu Santo el 31 de Diciembre de 1582, Gobernador de Normandía el 24 de Febrero de 1583 y del Havre en 1584. Combatió en una campaña contra los hugonotes, y al acabar con 800 de ellos, pierde el favor del Rey. Al querer reconquistarlo, muere en una batalla, se lo encontró con un tiro en la cabeza.

 

                                 http://facundo25.blogspot.es/img/Ducjoyeus.jpg

                                              Anne de Joyeuse

 

 En 1578, el Rey le otorga la ciudad de Epernon a Jean Louis de Nogaret de la Valette, éste se convierte en el Duque de Epernon. Recibió el título de Maestro de la campaña del regimiento en 1579, Gobernante de Fére en 1580, Coronel-General de la Infantería en 1581, Primer Señor de la Recámara del Rey en 1582. Caballero de la Orden del Espiritu Santo, Gobernante de Boulonnais, Lorches, Lyon, Metz y sus alrededores en 1583. Gobernante de Provence en 1586. Con la muerte de Anne de Joyeuse, se convierte en Almirante de Francia, Gobernante de Normandía, de Caen y de Le Havre en 1587.

 

                                http://facundo25.blogspot.es/img/ducepernon.jpg           

                                             Duque de Epernon

 Entre los amantes del Rey también se hallaban Francois D´Or. Francois D´Epinay de Luc que fue su compañero en las guerras de religión pero pronto cayó en desgracia. Jean Alexandre de Normandía por el cual se sentía apasionado, pero éste se retiró a una vida retirada y semimonástica. Louis Berenger, Señorde Guast, quien fue enviado a asesinar por Margarita de Valois. El judío Jacques de Levis, Conde de Quelus. Louis de Magiron y Livarot. Y David Edouard de Praslin.        

 Cuando muere Francisco, Duque de Anjou, hermano del Rey en 1584. Los catolicos quedan sorprendidos y alarmados porque el Enrique III no tenía descendencia, y si llegaba a morir, se extinguía la dinastia de los Valois.

 Enrique de Guisa aprovecha esa situación, y el 31 de Diciembre de 1584 firma con Felipe II de España el tratado de Joinville, ambos se comprometen a extinguir las sectas y las herejías, excluyendo a los herejes de Francia, y asegurando la sucesión de los Valois a Carlos de Borbón. El Duque de Guisa prepara una manifestación de la Liga que levanta al país en armas.

 

              http://facundo25.blogspot.es/img/Henri_III.jpg

                                    Enrique III y un embajador inglés

 

 Cada vez empeoraba mas la situación de Enrique III. Los catolicos se alarmaron mas aún, cuando declaró heredero a su primo y cuñado Enrique de Navarra.

 El Duque de Guisa volvió a reactivar a la Liga. El Rey trató de calmar a los catolicos de la Liga revocando antiguos edictos que garantizaban tolerancia a los hugonotes. Aquí comienza "La guerras de los 3 Enriques", porque luchaban Enrique III y Enrique de Navarra, aliados contra Enrique de Guisa.

 Enrique de Navarra era un excelente militar y poseía fortaleza física. Era tolerante por naturaleza y nada fanático. Cambiaba su religión según le conveniera por temas políticos. Estaba decidido a aliarse a Enrique III, porque estaba seguro que los jefes de la Liga eran los culpables de lo que estaba sucediendo en Francia.

 Según los predicadores, el Rey era un tirano y no dejaban de estar en su contra. La Sorbona dclaró que "Puede quitarse el gobierno a los principes que no se portasen como era su deber, así como la administración a los tutores que se tuvieran por sospechosos". El Rey prohibió al Duque de Guisa ingresar a París y llenó en los barrios de Saint Denis y Saint Martin a 4.000 suizos con varías compañías de guardias. Él estaba en el Louvre y el jefe de la Liga en el palacio de Guisa. Los Guisa exigían al Rey que restableciese el Tribunal de a Inquisición y que intensifique la gurra contra los herejes. También el Duque exigía ser nombrado Teniente General del Reino, convocar los Estados de Paris, la deposición de los Borbones, los gobiernos de las provincias para sus amigos. El 12 de Mayo de 1588, todo París se levantó en barricadas.

 Esto hizo que Enrique III huyera del Louvre, y el Duque de Guisa volvió a París. Una vez que el Rey quedó a salvo en Chartres, accedió a todos los pedidos del Duque, convocando los Estados de Blois. Porque estos estaban compuestos por los partidarios de la Liga mas enemigos suyos.

 Los conocidos de Guisa, le aconsejaban que no confiara en el Rey y que no fuera a Blois.

 El Rey citó al consejo, y también reunió a los "Cuarenta y Cinco", que era su guardia personal. Les dijo: "El Duque de Guisa viene dispuesto a realizar un último esfuerzo para apoderarse de mi persona y del reino, y para ello quitarme la vida. Hemos llegado a un extremo que espreciso que muera uno de los dos y que sea esta mañana. ¿Quereís serirme y vengarme?". Desde ya todos aceptaron. El mismo Rey distribuyó puñales, y los situó en su gabinete estratégicamente.

 Cuando el Duque entró a la Sala del Consejo, le hicieron pasar al lugar donde estaría el Rey. Al abrir la puerta, uno de los guardias le clavó un puñal en el pecho. Por mas que el Duque quisiera luchar, nada podía hacer porque llegaban otros hombres acribillandole a puñaladas. Guisa en el curso de la pelea llegó hasta el pie del lecho del Rey, donde cayó. Al escuchar los ruidos el hermano del Duque, el Cardenal de Guisa entró gritando, y a penas lo hizo fue detenido por los guardias y al día siguiente murió a golpes de alabarda.  

         

                   http://facundo25.blogspot.es/img/Assassinat_Duc_de_Guise.jpg

                               Enrique III observando el cuerpo del Duque de Guisa

 

        http://facundo25.blogspot.es/img/CRI_127.jpg

                                   Interpretación del asesinato del Duque de Guisa

 

 Fueron quemados los cuerpos para que no se hicieran reliquias con sus restos.Todo sucedió el 23 y 24 de Diciembre de 1588. Se dice que Enrique III cuando observó el cuerpo del Duque dijo: "¡Ya no somos dos! ¡Ahora si soy el Rey!". Y agregó: "¡Dios mío, que grande era! ¡Parece mas grande muerto que vivo!".

 Luego de eso, fue a ver a su madre que ya estaba moribunda, y le aseguraba que volvía a ser el Rey, pero Catalina le indicó que eliminar al Duque no era eliminar a la Liga.

 Cuando los parisinos se enteraron del doble crímen se indignaron y llamaron a los dos hermanos "Mártires de Jesucristo". Los prediadores hicieron jurar a los parisinos que harían lo que fuera para vengar a los Guisa. Una procesión de mas de 100.000 personas recorrió las calles de París deseando que se extinguiera la raza de los Valois, como ellos lo decían. Hacían figuras de cera del odiado Rey y le clavaban agujas para que muriera, realizaban magia negra.

 Catalina de Medicis ya estaba muriendo, yel Rey tuvo que aercarse mas a el Rey de Navarra, a éste último le convino la muerte de los Guisa. Según se dice que exclamó: "El diablo está suelto. Si yo no fuese hhugonote, me haría turco. Este año es definitivo para mí". Enrique III le dio como fortalezael Castillo y Villa de Saumur. El ejército real se apoderó de zonas estrategicas llegando a París, extendiéndose por la "Rive Gauche" del Sena, saint Cloud y Meudon.

 El Rey envió un recado a la Duquesa de Montpensier, su gran enemiga, diciéndole que el día que entrara a París la quemaría viva. La Duquesa que odiaba al monarca, buscó ayuda y agitó a los predicadores.

  

                                      http://facundo25.blogspot.es/img/fg.jpg  

                                         Duquesa de Montpensier

 

 Un joven fraile del convento de los jacobinos, Jacques Clement, salió de Paris con pasaportes falsos y se dirigió a Saint Cloud para llevar a cabo el proyacto de la Duquesa, ayudada por su hermano, el Duque Mayenne, que se puso frente a la Liga.

 El fraile decía que tenía algo muy importante que comunicar a Su Majestad. Una carta de M. de Harlay que estaba prisionero en la Bastilla y de otros allegados al Rey. También llevaba un pasaporte firmado por el Conde de Brienne que aún está en el folio 1 del manuscripto frances Nº 14.054 de la Biblioteca Nacional de París.

 El 2 de Agosto, el fraile llegó al lugar donde estaba el Rey. En compañía del Procurador de la Guesle y de M. de Bellegarde. Mantienen al fraile a cierta distancia, mientras el Rey leé los documentos que éste le traía, y con un gesto le pide que se aproxime. Acompañado por el Procurador lo hizo. Le devuelven sus documentos, pero manifiesta que debe hablar aparte con Su Majestad. Enrique III aceptó y permitió que lo dejaran avanzar. El Rey se inclina para escucharlo. Parecía que el fraile sacaría una carta por debajo de su manga, pero era el filoso cuchillo que hundió en el Vvientre del Rey. El monarca exclamó: "¡Maldito monje, me habeís matado!". Reincorporándose quitó se cuchillo, sin querer se hirió mas profundamente. Al instante La Guesle y Bellegarde se lanzaron al fraile con sus espadas, sosteniéndolo, pero sin matarlo. Lo necesitaban vivo para saber que se escondía detrás de él. Pero la guaría real, al escuchar los ruidos, se aproximaron a matarlo y a arrojarlo al patio. Mientras al Rey se lo llevaban sus ayudantes.

    

 http://facundo25.blogspot.es/img/jacquesclement.jpg

            Asesinato de Enrique III y muerte de Jacques Clement

 

 Se dejó expuesta la herida, según los documentos tenía la longitud de un dedo y estaba situada a cuatro dedos por debajo del ombligo, hacia el lado derecho, a un dedo de longitud de la parte media del vientre. El cirujano Portail sondeó la herida y pronto supo qu no podría salvarse el Rey. Se lo comentó a los srvidores, pero al monarca no, trató de animarlo. Enrique III hablaba normalmente, y luego de oír misa, le escribió a su esposa Luisa: "Querida mía, espero que todo irá bien. Reza por mí y no te muevas de allí".

 Poco después comenzó a sentirse mal, ya no había salvación. En compañía de Enrique de Navarra, le dijo que si no cambiaba de religión le sucedería lo mismo, y murió bajo la crencia de la Iglesia Catolica.

 

                     http://facundo25.blogspot.es/img/hl3.jpg

                                  ENRIQUE III DE FRANCIA

Henri III

historia, reyes, francia, enrique III

Archivo

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com